
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió la importancia del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) como un instrumento clave para la integración económica regional y la competitividad frente a economías como la de China. Durante una declaración pública, subrayó que la cooperación comercial entre los países de América del Norte fortalece su posición global.
La mandataria explicó que las cadenas productivas entre México y Estados Unidos están profundamente interconectadas, lo que convierte al tratado en una herramienta esencial para el desarrollo económico conjunto. En este contexto, sostuvo que competir de manera coordinada resulta más eficaz que hacerlo de forma aislada.
Sheinbaum señaló que la relación económica bilateral ha generado beneficios tangibles para industrias estratégicas, especialmente en sectores como el automotriz, manufacturero y tecnológico, donde la colaboración transfronteriza es constante.
Integración económica y beneficios compartidos
La presidenta destacó que diversos sectores empresariales, incluidos actores económicos estadounidenses, han manifestado respaldo al acuerdo comercial debido a las ventajas que ofrece en términos de inversión, producción y empleo. Afirmó que esta integración ha permitido mayor estabilidad económica en la región.
Explicó que la interdependencia económica quedó evidenciada en situaciones recientes donde interrupciones logísticas afectaron de manera inmediata a industrias de ambos lados de la frontera, lo que demuestra la dificultad de separar las economías sin consecuencias significativas.
Asimismo, recalcó que el tratado no limita el desarrollo de relaciones comerciales con otros países, sino que fortalece la posición de México dentro de una economía regional más competitiva.
Competencia global y visión regional
Sheinbaum señaló que el crecimiento económico de China representa un desafío para múltiples regiones del mundo, por lo que considera estratégico que América del Norte consolide su cooperación comercial y productiva. En su visión, la unión económica permite aprovechar mejor las capacidades industriales, tecnológicas y logísticas de cada país.
Indicó que el T-MEC puede ser una plataforma para impulsar innovación, inversión extranjera y generación de empleos, especialmente en sectores vinculados a la transición energética, digitalización y relocalización de cadenas productivas.
La presidenta también recordó que en 2026 se llevará a cabo una revisión formal del tratado, proceso que permitirá evaluar su funcionamiento y realizar ajustes para fortalecer aún más la integración regional.
Contexto político y relevancia del tratado
Las declaraciones de Sheinbaum se dan en un contexto donde algunos actores políticos en Estados Unidos han cuestionado la utilidad del T-MEC. Frente a ello, la presidenta sostuvo que el acuerdo sigue siendo un pilar fundamental para la estabilidad económica de la región y una herramienta clave para el desarrollo compartido.
Reiteró que el diálogo y la cooperación son esenciales para mantener relaciones constructivas entre los países socios, y que el comercio internacional debe entenderse como un mecanismo de beneficio mutuo, no de confrontación.
En conjunto, su postura posiciona al T-MEC como un componente central de la estrategia económica mexicana y como un factor relevante para la competitividad de América del Norte en el escenario global.












