
Roland DG Corporation, proveedor global de soluciones de impresión digital, anunció una serie de mejoras técnicas y de desempeño para su impresora directo-a-película (DTF) TY-300, con el objetivo de fortalecer su capacidad en entornos de producción textil de alto volumen. Las actualizaciones incluyen mayor capacidad de tinta blanca, optimización en la estabilidad del sistema y ajustes clave en el flujo de trabajo, lo que refuerza su posicionamiento dentro del segmento profesional.
La actualización responde a la creciente demanda de equipos confiables y eficientes para producción intensiva de prendas, donde la continuidad operativa y la calidad de impresión se han convertido en factores determinantes para la competitividad de los talleres y centros de impresión.
Mayor capacidad de tinta blanca y continuidad operativa
Uno de los cambios más relevantes es la duplicación de la capacidad integrada de tinta blanca, componente crítico en la impresión DTF por su función como base de opacidad. Este incremento permite reducir de forma significativa la frecuencia de sustitución de cartuchos y favorece una circulación más constante del suministro.
El sistema fue diseñado para gestionar automáticamente la tinta blanca durante tirajes prolongados, minimizando interrupciones por falta de insumo. Esta mejora resulta especialmente relevante para operaciones que trabajan con múltiples turnos y requieren estabilidad durante largas jornadas de producción.
Productividad hasta 50% superior en impresión DTF
La TY-300 mejorada mantiene velocidades de impresión competitivas, alcanzando hasta 10.9 metros cuadrados por hora en modo estándar y 17.48 metros cuadrados por hora en modo de alta velocidad, lo que representa una productividad cercana a 50% superior frente a otras impresoras DTF comparables.
Este desempeño se apoya en su arquitectura de doble cabezal, patrones de disparo optimizados y un sistema de control de secado eficiente, que permiten una superposición estable de CMYK más blanco, con alta cobertura, menor granulosidad y reducción visible de bandas, incluso a altas velocidades.
Gestión de color más precisa y calidad consistente
La impresora integra la tecnología True Rich Color, desarrollada por Roland DG, que favorece una reproducción cromática más amplia, degradados más suaves y grises más estables. Estas cualidades resultan especialmente relevantes en aplicaciones textiles donde los matices y las transiciones de color son determinantes para la calidad final.
La configuración de cuatro cartuchos de tinta blanca contribuye a mantener una opacidad uniforme en áreas extensas o de alta densidad, mejorando la definición de bordes y la reproducción de detalles finos. A diferencia de sistemas con soporte pasivo, la TY-300 gestiona la tinta blanca como un flujo de producción continuo, adecuado para tirajes largos.
Mantenimiento automatizado y menor tiempo de inactividad
Las mejoras también alcanzan al sistema de mantenimiento automático. La impresora incorpora circulación continua de tinta, ciclos programados de reacondicionamiento de cabezales y componentes reemplazables por el usuario, diseñados para reducir la intervención manual y minimizar tiempos muertos.
La estabilización del flujo de tinta durante periodos de inactividad contribuye a disminuir la obstrucción de cabezales y a prolongar su vida útil. En entornos con múltiples operadores, estas funciones permiten un desempeño más predecible y una operación más eficiente.
Ecosistema integrado para producción profesional
La TY-300 se integra con el software VersaWorks RIP, así como con consumibles certificados y servicios de soporte técnico, conformando un ecosistema que busca garantizar consistencia en la calidad de salida. Además, está preparada para operar junto con unidades opcionales de shaker y secado, facilitando la automatización del proceso DTF completo.
Las tintas S-PG2 mantienen certificaciones de seguridad reconocidas en la industria textil, lo que respalda a los fabricantes enfocados en cumplimiento normativo y producción responsable. Su formulación está orientada a reducir desperdicios, optimizar consumo y ofrecer durabilidad de lavado constante, factores clave para mejorar el retorno de inversión.












