
Un nuevo episodio de inseguridad en alta mar sacudió el sector energético mexicano. La plataforma Akal-R, del Activo de Extracción Cantarell en la Sonda de Campeche, fue asaltada por piratas armados que sustrajeron 50 equipos de respiración autónoma (ERA) en un acto que, afortunadamente, no dejó heridos, aunque tres trabajadores sufrieron crisis nerviosa. La denuncia ya fue presentada ante la Fiscalía General de la República (FGR) y Pemex reforzó su seguridad en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar).
El asalto: modus operandi de alta mar
El incidente tuvo lugar el lunes 18 de agosto, alrededor de las 22:00 horas, cuando un grupo de hombres encapuchados y armados irrumpió en la plataforma desde lanchas rápidas. Tras amenazar al personal y efectuar disparos intimidatorios, lograron sustraer los costosos equipos y huir antes de que las fuerzas de seguridad pudieran intervenir.
Equipo clave para seguridad industrial
Los equipos robados, conocidos como ERA, son dispositivos portátiles que proporcionan oxígeno limpio en ambientes contaminados, espacios confinados o zonas con gases tóxicos—condiciones comunes en actividades petroleras y de rescate. Su precio puede oscilar entre 25 mil y más de 100 mil pesos cada uno, aunque en contextos críticos como este, su valor trasciende lo económico.
Impacto humano y respuesta institucional
Aunque no se registraron heridos físicos, tres empleados presentaron crisis nerviosa. Recibieron atención médica y fueron estabilizados dentro de la plataforma mismo.
Tras el asalto, Pemex activó su Protocolo General de Atención a Eventos en Instalaciones Marinas y Costeras, en conjunto con la Semar. No obstante, los atacantes lograron evadir la seguridad. La petrolera interpuso denuncia ante la FGR y reforzó la vigilancia en la región afectada.
Un patrón alarmante en la Sonda de Campeche
Este asalto no es un hecho aislado. Plataformas en la Sonda de Campeche han sido escenario de múltiples incidentes similares. El Financiero recuerda que en febrero de 2025, la plataforma Zaap-Delta, también parte del complejo Cantarell, fue víctima de un asalto pirata que incluyó amenazas, robo de equipos y provocó hospitalización de varios trabajadores.
Riesgo para la seguridad energética nacional
Estas intervenciones criminales no solo representan una pérdida económica significativa para Pemex, sino que ponen en riesgo la integridad física del personal y comprometen el funcionamiento seguro de infraestructuras críticas. Los ERA son vitales en evacuaciones, rescates y atención de emergencias; su ausencia puede retrasar la respuesta ante siniestros y magnificar consecuencias humanas.
¿Qué sigue? Investigación y prevención
Actualmente, las autoridades competentes investigan el caso. La Semar y la FGR buscan identificar a los responsables y recuperar el equipo sustraído. Mientras tanto, Pemex evalúa medidas adicionales de protección para sus plataformas costeñas, que operan en aguas vulnerables a ataques marítimos.
Resumen ejecutivo
| Elemento | Detalles |
| Plataforma afectada | Akal-R (Activo Cantarell, Sonda de Campeche) |
| Fecha y hora del asalto | Lunes 18 de agosto de 2025, alrededor de las 22:00 horas |
| Objetivo del robo | 50 equipos de respiración autónoma (ERA) |
| Lesionados | Ninguno; tres trabajadores con crisis nerviosa |
| Respuesta institucional | Denuncia ante FGR; activación de protocolos y refuerzo de vigilancia vía Semar |
| Contexto histórico | Patrón de asaltos similares en plataformas cercanas, como Zaap-Delta en febrero de 2025 |
| Impacto | Riesgos operativos, económicos y humanos elevados |












