
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, informó el retiro de las esculturas de bronce de Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara instaladas en el Jardín Tabacalera. La medida fue tomada tras recibir numerosas solicitudes vecinales para recuperar el espacio público y debido a irregularidades en la colocación de las piezas, sin la autorización formal requerida.
Motivación ciudadana y legalidad
La principal razón para quitar las estatuas fue la petición continua de vecinos, quien reclamaban el libre tránsito y disfrute del jardín sin obstáculos. Además, la alcaldesa señaló que el monumento —denominado “Monumento Encuentro”— fue instalado en 2018 sin permiso del Comité de Monumentos y Obras Artísticas en Espacios Públicos (COMAEP), y carecía de registros en la alcaldía para su colocación o resguardo.
Sin respaldo documental
La administración local explicó que no existe un solo documento oficial que avale la instalación ni custodia de las esculturas, que incluso quedaban al cuidado de un trabajador de la alcaldía sin un contrato formal. Este vacío legal fue subrayado como un ejemplo de decisiones tomadas sin cumplir la normativa vigente.
Contexto histórico y polémica
Pese a que las figuras fueron erigidas para recordar el encuentro de 1955 entre los revolucionarios en la Tabacalera, desde su instalación generaron controversia. Han sido vandalizadas en varias ocasiones —como en 2021 cuando fueron rociadas con pintura—, y colectivos civiles y ciudadanos habían solicitado su retiro por considerar la glorificación de figuras asociadas a regímenes autoritarios .
Destino incierto y proceso de resguardo
Tras el retiro, las estatuas fueron trasladadas a un depósito municipal, donde serán resguardadas y catalogadas. La alcaldía informó que definirá posteriormente su destino conforme a protocolos públicos, que podrían incluir su reubicación en espacios autorizados y con los permisos correspondientes.
El retiro de las esculturas de Fidel Castro y Che Guevara en la Tabacalera refleja la combinación de dos factores: el respeto a las regulaciones sobre espacios públicos y la atención a la voz ciudadana. Al cumplir con la ley y atender las solicitudes de recuperación del parque, la alcaldía de Cuauhtémoc envía un mensaje de gobernanza basada en normas y diálogo comunitario. No obstante, el debate sobre el tipo de memoria con la que se identifica la ciudad sigue abierto y por definirse en los próximos pasos del proceso.












