
En la zona oriente, donde los límites entre la Ciudad de México y el Estado de México se vuelven difusos, el nombre «Las Torres» ha dejado de ser únicamente un referente geográfico para convertirse en un símbolo de desorden y omisión institucional. Mientras el tianguis homónimo ubicado en Iztapalapa ha enfrentado históricamente propuestas de reordenamiento, la reubicación del tianguis de Las Torres en Chimalhuacán parece avanzar como una medida ya en curso.
Debido a que comparte nombre con el tianguis del Eje 6 Sur en la alcaldía Iztapalapa, visitantes y compradores interpretaron inicialmente que el cambio de sede correspondía a ese mercado capitalino. No obstante, aunque el tianguis de la Ciudad de México ha sido objeto de diversos intentos de reorganización, la problemática actual se circunscribe al municipio de Chimalhuacán.
La eventual reubicación del tianguis de Las Torres no solo responde a un tema de movilidad, sino que también exhibe cuestionamientos hacia la administración municipal encabezada por Xóchitl Flores Jiménez, señalada por habitantes de la zona de haber permitido el deterioro del orden en una vialidad considerada estratégica.
Un corredor presionado por la falta de control
La situación en la Avenida de Las Torres no es fortuita. Diversos factores administrativos y de supervisión han derivado en que un eje regional funcione de facto como un mercado informal. Se estima que más de tres mil comerciantes se instalan de manera irregular, ocupando carriles y espacios públicos ante una vigilancia considerada insuficiente por vecinos.
En este contexto, la reubicación del tianguis de Las Torres se presenta como una medida correctiva; sin embargo, surge después de años de saturación que han afectado la movilidad de miles de familias y han generado condiciones urbanas complejas, incluyendo acumulación de residuos y problemas sanitarios.
Para el gobierno municipal, el proyecto «Sendero Seguro» se promueve como parte de una estrategia de transformación urbana. No obstante, persisten dudas entre habitantes y comerciantes debido a la falta de definición pública de los espacios de destino para el tianguis y de garantías claras para los involucrados.
Mesas de diálogo y escepticismo vecinal contra el tiangues de «Las Torres»
Las mesas de diálogo impulsadas para la reubicación del tianguis de Las Torres son percibidas por algunos sectores vecinales como un mecanismo aún insuficiente para alcanzar acuerdos definitivos. Habitantes de colonias como Ejido Colectivo han manifestado reservas frente a un plan que promete mejoras en seguridad y movilidad, pero cuya implementación todavía no muestra resultados concretos.
El reto de equilibrar el derecho al trabajo de los comerciantes con la obligación gubernamental de mantener el orden urbano y la movilidad evidencia la complejidad del problema. Analistas locales advierten que privilegiar anuncios sobre acciones verificables podría debilitar la confianza ciudadana en el proceso.
Un desafío de gobernanza en el oriente
Mientras en Iztapalapa el debate sobre estos mercados se centra principalmente en el uso de suelo, en el municipio mexiquense la discusión ha escalado a un tema de capacidad institucional. La Avenida de Las Torres continúa bajo fuerte presión del comercio informal, y el proyecto «Sendero Seguro» enfrenta el reto de demostrar su efectividad más allá del discurso.
La reubicación del tianguis de Las Torres se perfila, así, como una prueba relevante para la actual administración municipal. Su resultado será determinante para evaluar si las autoridades logran restablecer el equilibrio entre actividad económica, movilidad y calidad de vida en la zona.












