¿Problemas para dormir? La temperatura ideal podría ser la clave

0
105
Problemas para dormir La temperatura ideal podría ser la clave
- Publicidad -

El estrés y la ansiedad son cada vez más comunes en este mundo acelerado, de manera que conciliar el sueño y dormir bien se han convertido en tareas titánicas. Factores como la temperatura y humedad ideal para dormir tienen un rol esencial en la calidad de nuestro descanso.

Los trastornos del sueño se han propagado sigilosamente afectando nuestra calidad de sueño y convirtiéndose en un verdadero problema de salud. ¿Sabías que México se encuentra entre los cinco países con mayor incidencia de trastornos del sueño? El 38%* de la población los padece, y el 45%** de los adultos enfrenta problemas para dormir, siendo el insomnio, la apnea del sueño y los ronquidos las afecciones más comunes que llevan a las personas a buscar ayuda médica. Además de dejarnos exhaustos y somnolientos al día siguiente, estos padecimientos también pueden desencadenar graves problemas de salud a largo plazo.

Entre los principales factores que afectan nuestra calidad del sueño está el ambiente en el que dormimos. Con base en su experiencia en la creación de entornos confortables, Trane considera que no basta un colchón cómodo o una rutina nocturna relajante para dormir bien; aunque a veces los subestimamos, factores como la humedad y temperatura ideal de la habitación tienen un papel importante para lograr un entorno cómodo que nos ayude a dormir y conseguir un sueño reparador.

Temperatura y humedad, factores olvidados del descanso

Nuestro cuerpo sigue un ritmo circadiano que regula la temperatura interna a lo largo del día. Durante la noche, esta temperatura desciende ligeramente para facilitar la conciliación del sueño y el mantenimiento de sus fases profundas. Si la temperatura ambiente es demasiado alta o demasiado baja nuestro cuerpo debe esforzarse más para autorregularse, lo que nos genera despertares nocturnos y una reducción del sueño profundo.

Además de la temperatura, la humedad del aire tiene un papel determinante en la calidad de nuestro sueño. Un nivel de humedad inadecuado puede provocarnos sequedad en las vías respiratorias, irritación ocular y sensación de incomodidad. Así mismo, una humedad excesiva favorece la proliferación de ácaros y moho, lo que puede desencadenar alergias y problemas respiratorios.

Entonces, ¿cuál es la temperatura y humedad ideal para dormir? Para lograr un sueño de calidad, la humedad relativa ideal dentro de nuestra habitación debe situarse entre el 30% y el 50%, evitando que supere el 60%, ya que niveles elevados pueden favorecer la proliferación de ácaros del polvo y moho, desencadenando alergias y problemas respiratorios, según información de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. En cuanto a la temperatura, el rango ideal para dormir oscila entre los 15.6 y los 20°C, con un punto óptimo de aproximadamente 18.3°C. Mantener estos niveles de humedad y temperatura favorece la conciliación del sueño y nos ayuda a mejorar su profundidad y continuidad.

Algunos trucos infalibles para lograr un buen descanso en la noche

Crea tu entorno ideal para dormir

Para crear un ambiente que nos ayude a tener una mejor calidad del sueño, es importante implementar estrategias efectivas. Si bien el hecho de establecer una rutina de sueño regular, evitar el consumo de cafeína y alcohol antes de acostarnos, y practicar técnicas de relajación contribuye a lograr una noche de descanso reparador, también es importante regular la temperatura y la humedad en la habitación.

Ajustar estos parámetros no es un reto imposible. Según Ramiro Ucchino, experto de Trane México, existen soluciones de aire acondicionado y termostatos con foco en consumo energético eficiente sin comprometer el confort, que facilitan un ambiente ideal para dormir. «Un aire acondicionado con control preciso de temperatura ayuda a evitar el calor excesivo en verano y el frío extremo en invierno, asegurando un ambiente estable. Además, los deshumidificadores o humidificadores son clave para regular la humedad y evitar que el aire sea demasiado seco o húmedo», explica.

Pero la temperatura no es lo único que influye. También es importante la calidad del aire. Ucchino señala que «un buen sistema de ventilación evita que el ambiente se vuelva sofocante, mejora la oxigenación y reduce la acumulación de polvo o alérgenos que pueden afectar la respiración durante la noche».

La ciencia lo confirma: dormir así puede sumar casi 5 años a tu vida

¿Y qué hay de la comodidad? Hoy en día, soluciones de aire acondicionado, como los termostatos inteligentes, hacen que regular la temperatura y humedad sea más fácil que nunca. Podemos programarlos para que se ajusten automáticamente según la hora del día, nuestra rutina de sueño y hasta la estación del año. Mejor aún, podemos controlar la temperatura desde prácticamente cualquier lugar con un teléfono inteligente, tableta u computadora. Por si fuera poco, nos ayudan a reducir el consumo de energía y los costos operativos. Así, nuestra habitación estará siempre lista para un descanso profundo sin que tengamos que preocuparnos por hacer ajustes manuales.

Dormir bien no es cuestión de suerte, sino de proporcionar a nuestro cuerpo las condiciones ideales para hacerlo. Un sueño de calidad comienza con un entorno adecuado; y ajustar temperatura y humedad es un paso fundamental para lograrlo. ¡No descuidemos estos factores! Nuestro cuerpo y mente lo agradecerán cada mañana.

- Publicidad -