
El gobierno de México ha lanzado un ambicioso plan estratégico farmacéutico bajo el paraguas del Plan México, con el propósito claro de atraer inversión internacional, robustecer la producción nacional y consolidar una soberanía médica real. A partir de 2026, se espera que el país comience a producir medicamentos, insumos médicos y APIs (ingredientes farmacéuticos activos) en su territorio, reduciendo su dependencia de Asia y Estados Unidos.
Incentivos y ventaja competitiva
Se publicará pronto un decreto en el Diario Oficial de la Federación que otorgará puntos extra en licitaciones públicas a aquellas empresas que produzcan en México. Esto incluirá instalaciones físicas –como laboratorios, almacenes y plantas– y compromisos de inversión ligados al volumen adquirido por el Estado. Como resultado, las compras gubernamentales –valoradas en unos 300 000 mdp cada dos años– favorecerán a quienes apuesten por la planta nacional.
Relocalización de procesos críticos
El plan cuenta con apoyo de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF) y la Secretaría de Economía. En los próximos meses iniciarán gestiones con Estados Unidos y Asia para atraer APIs y reactivar cadenas de valor estratégicas en México. También se han identificado y se resolverán los principales obstáculos regulatorios en aproximadamente ocho semanas.

Modernización regulatoria con Cofepris a la vanguardia
En paralelo, la Cofepris se encuentra en un proceso de digitalización y agilización regulatoria:
- Reducción de tiempos de aprobación de ensayos clínicos de entre 12–24 meses a apenas 40 días hábiles.
- Digitalización y mejora del registro sanitario mediante la plataforma DIGIPRiS, colaboración con el IMPI y homologación con estándares internacionales.
- El objetivo a mediano plazo: lograr certificación comparable a la FDA de EE. UU. y la EMA de Europa para fortalecer la confianza del sector internacional.

Inversión en biotecnología e innovación
El Secretario de Salud anunció más de 10 400 mdp en inversiones por parte de cuatro empresas (Kener, Genbio, Neolpharma y Neolsym) enfocadas en infraestructura, biotecnología avanzada (incluyendo terapias CAR‑T), oncología y vacunas, como parte del Plan México.
Bioincubadoras y redes de innovación
Se prevé el desarrollo de bioincubadoras ligadas a laboratorios estratégicos como Birmex, que servirán como centros de colaboración entre universidades, centros de investigación y la industria, con objetivos en medicamentos, vacunas y dispositivos médicos.
Impactos esperados
- Reducción de costos, aumento de empleos y consolidación de cadenas productivas nacionales.
- Fortalecimiento del sistema de salud, con disponibilidad asegurada de insumos y medicamentos esenciales.
- Atracción de capital internacional, posicionando a México como hub regional en farmacéutica.
- Elevación del perfil científico, mediante ensayos clínicos y desarrollo biotecnológico de alto nivel.
Desafíos por enfrentar
- Estabilidad y cumplimiento del nuevo marco regulatorio.
- Capacidad continua de la Cofepris para certificar y acompañar procesos.
- Competencia global frente a mercados establecidos como India, Brasil y Estados Unidos.
El Plan México farmacéutico representa un giro estratégico hacia la autonomía sanitaria y la competitividad global. Con incentivos que favorecen la inversión y producción nacional, un marco regulatorio optimizado y una apuesta firme por la innovación, el país se acerca a convertirse en un actor clave del sector farmacéutico.
La implementación será decisiva: si México logra atraer y consolidar capital extranjero y nacional, podrá transformar su posición en la escena internacional y garantizar acceso oportuno y asequible a la salud de su población.
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