
El continuo goteo de spin-offs de ‘The Walking Dead’, pese a la notoria decadencia que arrastra la serie desde hace tiempo, no hace sino refrendar el atractivo que los zombis siguen teniendo para el gran público, décadas después de su aparición, y tras haber sufrido abundantes reformulaciones. Su versatilidad y capacidad de adaptarse a los tiempos es el secreto de su increíble resistencia a modas, crisis y estilos.
Primero como hijos del vudú haitiano, luego como insondables trozos de carne que deambulaban lentamente por cementerios alimentándose de carne humana, más tarde reinventándose como feroces bestias caníbales que llevan al mundo al borde del caos con velocidad vírica, los zombis han ido encontrando nuevas formas de inquietarnos. La razón de esa implacable supervivencia es doble.
Primero, su condición de lienzo en blanco en el que plasmar los miedos coyunturales de la sociedad. Desde «El monstruo es el mal» a «No, espera, que nosotros somos el monstruo», pasando por «La culpa de todos estos monstruos es de la sociedad», los zombis se las han arreglado para reflejar como pocas criaturas del cine de terror los miedos que palpitan entre los espectadores, a veces de forma inconsciente. Han sido los protagonistas y el telón de fondo, y han figurado en películas de acción, comedias y horror metafísico indie. No hay género, estilo o temática que se resista al voluble muerto viviente.
Las 6 mejores películas de zombies de todos los tiempos
‘La noche de los muertos vivientes’ (1968)

La película que la empezó todo sigue siendo hoy asombrosamente actual. Por un lado, su estética tenebrosa y expresionista sigue tan inquietante como en los años sesenta. Por otro, su argumento, abstracto y esencial, que roba a partes iguales de ‘Soy leyenda’ de Richard Matheson y del mito del ghoul redivivo y caníbal, apela a nuestros miedos más primordiales y no ha envejecido ni un ápice. Una obra maestra absoluta y, junto a ‘La matanza de Texas’, una de las grandes definidoras del cine de terror moderno.
’28 días después’ (2002)

La responsable de revitalizar el concepto de zombi junto con ‘El amanecer de los muertos’ de Zack Snyder, a través de los siempre polémicos «infectados». Es decir, criaturas más vivas que muertas, poseídas por una furia incontrolable y que han perdido la característica lentitud de los muertos de Romero, pero siguen partiendo de la misma raíz: el feroz ghoul que devora carne humana. Los primeros compases de la película permanecen absolutamente icónicos y la película revitalizó al zombi como una criatura temible y misteriosa.
‘Resident Evil’ (2002)

Antes de la llegada de los infectados, ‘Resident Evil’ fue el gran icono del zombi mainstream, aún dependiente de la estética y los ritmos romerianos. Nada extraño teniendo en cuenta que el videojuego que inspiró la película tiene mucho de ‘La noche de los muertos vivientes’ y se pensó en una adaptación dirigida por el propio Romero. Al final la franquicia ha acabado encontrando una personalísima identidad, bastante inclasificable y donde los zombis son solo el telón de fondo.
‘El amanecer de los muertos’ (2004)

El remake del clásico de Romero funciona en sus propios términos, y la estirpe a la que realmente pertenece es la de un punto medio entre los infectados de ’28 días después’ y los muertos vivientes originales. El comentario social es aquí sustituido por un cáustico humor marca de la casa muy propio del guionista, James Gunn (¡ese bebé!), mientras que el director, un debutante Zack Snyder, se encarga de inyectar un febril ritmo a una aventura con unos compases iniciales impresionantes.
‘Zombies Party’ (2004)

Si ‘Braindead’ fue la película que ligó el lenguaje visual del gore y el cine zombi con la comedia, ‘Shaun of the Dead’ fue la que lo hizo temáticamente. Y con una brillantez total que la hace funcionar también como cine de zombis puro, hasta tal punto entiende los resortes del género: todo el cine de muertos vivientes se entremezcla con las convenciones del cine romántico gracias a unos personajes adorables, interpretados por Simon Pegg y Nick Frost. Y como guinda, ‘Shaun…’ es una pelicula cien por cien de su autor, Edgar Wright, que llevaria a cabo la misma maniobra en la aún mejor ‘Arma fatal’.
‘Tren a Busan’ (‘Train to Busan’, 2016)

En lo que respecta al cine, en Corea del Sur lo hacen —casi— todo bien, y esto incluye a un subgénero zombi que en 2016 recibió uno de sus mayores logros de la última década bajo la dirección de Yeon Sang-ho —máximo responsable de la recomendable ‘The Fake’— y el claro y cristalino título de ‘Tren a Busan’. Una auténtica joya que deslumbra tanto en forma como en fondo y que equilibra corazón y espectáculo a las mil maravillas.












