
La jornada arrancó con incertidumbre para miles de estudiantes. Desde el jueves 19 de marzo, los 20 planteles del Colegio de Bachilleres en CDMX y Estado de México entraron en huelga, dejando salones vacíos y accesos cerrados.
Las banderas rojinegras colocadas en las instalaciones confirmaron el paro, resultado de semanas de tensión entre autoridades y el sindicato.
El origen del conflicto: demandas sin resolver
El SINTGB (Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores del Colegio de Bachilleres) tomó la decisión tras una votación interna, argumentando que no hubo respuesta suficiente a su pliego petitorio de 14 demandas.
Aunque algunos puntos registran avances, hay temas clave que siguen detenidos:
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Liberación de 241 plazas administrativas sin titular
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Pago retroactivo a docentes por cambios de categoría desde 2025
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Falta de una propuesta concreta para resolver estos pendientes
El sindicato sostiene que, sin solución en estos puntos, no existen condiciones para continuar con las actividades normales.
Alumnos llegan… y encuentran todo cerrado
El impacto fue inmediato. Cientos de estudiantes acudieron a sus planteles sin saber que entrarían en paro.
Aunque el anuncio se difundió en redes sociales oficiales, varios alumnos señalaron que no siempre revisan estos canales antes de salir, lo que generó confusión, traslados innecesarios y frustración.
La escena se repitió en distintos puntos: puertas cerradas, mobiliario resguardado y actividades completamente suspendidas.
Entre avances y pendientes: lo que sí se ha negociado
No todo el pliego está detenido. El sindicato reconoció avances en algunos puntos, como:
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Entrega de nombramientos actualizados
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Procesos para regularizar a trabajadores en interinato
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Mejores condiciones en horarios y organización docente
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Programas de capacitación y entrega de materiales
Sin embargo, estos avances no han sido suficientes para evitar el paro, ya que los temas estructurales siguen sin resolverse.
Autoridades responden: diálogo abierto, pero sin acuerdo
Por su parte, el Colegio de Bachilleres (Colbach) aseguró que mantiene disposición para continuar el diálogo.
La institución destacó acciones recientes como:
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Incrementos salariales progresivos
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Regularización de 477 docentes
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Mejora en condiciones laborales y administrativas
Aun así, el conflicto sigue abierto. Las mesas de trabajo continúan, pero sin una resolución inmediata a la vista.
En medio de la negociación, el sistema se detiene y deja en pausa a miles de estudiantes.
Porque cuando el conflicto es laboral, el impacto termina siendo educativo.












