
El FBI devolvió un valioso manuscrito firmado por Hernán Cortés datado el 20 de febrero de 1527, que permanecía extraviado desde su robo en algún momento entre 1985 y 1993. Este documento forma parte de la historia colonial y describe transacciones en pesos de oro común y planes para explorar territorios que luego serían conocidos como Nueva España, ofreciendo una visión sin precedentes sobre esa etapa histórica.
Colaboración clave entre México y el FBI
La devolución del manuscrito fue posible gracias al trabajo conjunto del Equipo de Delitos de Arte del FBI, la Oficina del FBI en Atlanta, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, la policía de la ciudad de Nueva York y la agregaduría del FBI en México. La clave fue la comparación del documento con microfilms del Archivo General de la Nación, que evidenciaron su extracción durante un proceso de inventario en 1993.
Proceso de repatriación y condiciones del manuscrito
El FBI logró que los actuales poseedores del manuscrito renunciaran voluntariamente a sus derechos, lo que permitió su restitución sin necesidad de procedimientos judiciales. Este proceso contó con un respaldo legal sólido y un entendimiento cultural profundo, evidenciando la disposición del gobierno y las autoridades estadunidenses en devolver bienes patrimoniales a su legítimo dueño.
Relevancia histórica del hallazgo
Este documento no es un simple testimonio histórico: constituye una ventana directa al pasado, que ilumina el proceso de exploración y administración de los primeros territorios del imperio español. Su recuperación representa un triunfo en la protección del patrimonio cultural de México.
Además, esta acción consolida el precedente del operativo realizado en julio de 2023, cuando el FBI también devolvió una carta firmada por Cortés sobre la compra de azúcar de rosas. Juntos, estos actos refuerzan el compromiso entre ambos países por preservar documentos históricos de alta relevancia.
Un mensaje contra el tráfico cultural
El FBI ha subrayado que este tipo de repatriaciones envía un mensaje claro contra el saqueo y tráfico de bienes culturales, recordando la importancia de restituir estos objetos a sus países de origen. Esta devolución no solo tiene valor histórico, sino que destaca la importancia de la colaboración internacional en la protección del patrimonio colectivo.












