
McDonald’s creó una nueva apuesta para reforzar a su imagen en China, ya que abrió su primer museo de marca en Shenzhen, y lejos de ser una sala tradicional de exhibiciones, el espacio se ha convertido en una experiencia inmersiva donde la nostalgia y el diseño se cruzan con el culto a lo visual.
El Mai Mai Museum se encuentra en el pleno corazón de esta ciudad tecnológica, y en lugar de vitrinas aburridas, ofrece espacios temáticos diseñados para tomar fotos. Los visitantes pueden recorrer salas llenas de tesoros antiguos como juguetes de la Cajita Feliz, incluidos íconos como Hello Kitty o Tom & Jerry, empaques originales de hamburguesas de los años 50 y espacios diseñados para posar en cada rincón.
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Con todo y Hello kitty, McDonald’s presenta su primer museo
La propuesta es clara: contar la historia de la marca a través de objetos y ambientes que despiertan emociones y se prestan al contenido digital. De hecho, una de las razones por las que ya se forman largas filas para entrar es por el atractivo visual del lugar. No faltan los fondos coloridos, los rincones temáticos y las áreas que parecen diseñadas para TikTok.
Además del recorrido, los asistentes pueden disfrutar de combos exclusivos, postres temáticos y productos de colección, en lo que parece ser una nueva fórmula de McDonald’s para conectar con el público joven: una mezcla entre museo, set de fotos y templo del fast food. Sin embargo, en comentarios en redes sociales se menciona que es un espacio pequeño y hay filas de hasta 45 minutos para ingresar.
Con esta acción, McDonald’s vuelve a apostar por el marketing de experiencia, creando un momento inolvidable en una ubicación clave con una de las poblaciones más grandes del mundo.












