
Un calzado de gamuza nuevo puede lucir suave y aterciopelado, pero en cuanto salgas a la calle, ese hermoso material puede convertirse en un imán para la suciedad y los disgustos. La gamuza es un tela delicada que absorbe la humedad y puede mancharse con facilidad, por lo que requiere de un cuidado y mantenimiento especiales para permanecer limpia.
Es aconsejable utilizar un protector de gamuza para ayudar a mantener tu calzado de gamuza en forma durante más tiempo, pero cuando inevitablemente se raye o se manche, prueba estas técnicas para devolverle su aspecto original.
Cómo limpiar el calzado de gamuza
1. Prepárate para limpiar
Antes de empezar, usa una horma o rellena el calzado con periódicos compactados para que conserve su forma mientras lo limpias.
Consejo: evita limpiar el calzado de gamuza cuando esté mojado. Es mejor dejar que el barro u otro tipo de humedad se sequen antes de pasar un cepillo, ya que de lo contrario podría producirse una mancha. Ten en cuenta que meter el calzado en la secadora puede dañarlo; asegúrate de secarlo correctamente. Te recomendamos que lo rellenes con papel periódico o que lo airees delante de un ventilador.
2. Elimina el exceso de suciedad y residuos
Comienza usando un cepillo para gamuza o un cepillo de dientes para eliminar suavemente la suciedad o los restos que haya en la superficie del calzado. Si no tienes un cepillo, puedes usar un paño limpio, pero evita usar agua o jabón, ya que puede empeorar la suciedad. Para eliminar las pequeñas marcas de rozaduras, usa un rápido movimiento de cepillado de lado a lado para levantar las fibras de gamuza del calzado y aflojar cualquier resto antes de pasar al siguiente paso.
3. Elimina las marcas de la superficie
Para eliminar las marcas que quedan en la superficie del calzado, un borrador de gamuza es muy útil. Si no tienes uno, el borrador de un lápiz o para la limpieza del hogar será la siguiente mejor opción. Asegúrate de que el borrador esté limpio de manchas. Aplica un poco más de presión en este paso, pero no frotes la gamuza con demasiada fuerza o podrías arriesgarte a dañar la tela. Usa un movimiento de vaivén para restregar las manchas más difíciles, y si no funciona, muévete al siguiente paso para una solución más potente.
4. Cómo tratar las manchas difíciles
Si todo lo demás falla, usa un líquido ácido para separar las partículas y eliminar las manchas. Recomendamos humedecer la esquina de un paño seco con una pequeña cantidad de limpiador de gamuza, vinagre blanco o alcohol para frotar. Asegúrate de no empapar el calzado con el líquido, sino solo humedecer ligeramente la gamuza. Masajea el calzado con un movimiento rápido de lado a lado, y luego deja que la gamuza se seque. Si la mancha sigue siendo visible, repite el proceso.












