
Con la llegada de 2026, entró en vigor la sentencia judicial que prohíbe la venta de animales vivos en el Mercado Sonora, ubicado en la alcaldía Venustiano Carranza, en la Ciudad de México. Como resultado, el área tradicionalmente destinada a esta actividad luce hoy semidesierta, con la mayoría de sus locales cerrados.
De los 84 puestos que durante décadas se dedicaron a la comercialización de animales, la gran mayoría dejó de operar bajo ese giro a partir del 1 de enero. Algunos comerciantes han optado por reconvertir sus negocios, ofreciendo productos alternativos como veladoras, artículos esotéricos o accesorios para mascotas, mientras que otros mantienen sus locales cerrados de manera definitiva.
Cierran locales del Mercado Sonora por venta de animales en CDMX
Un comerciante de 75 años, con más de cuatro décadas vendiendo animales exóticos en el mercado, señaló que a partir de este año comenzará a comercializar veladoras. No obstante, reconoció que continuará con la venta de animales, aunque fuera de las instalaciones del mercado, lo que evidencia las dificultades para erradicar por completo esta práctica.
La medida deriva de un amparo promovido por organizaciones defensoras de los derechos de los animales, que durante años documentaron casos de maltrato, hacinamiento y condiciones inadecuadas en las que se mantenían diversas especies, como aves, reptiles y roedores. La resolución judicial ordenó la suspensión total de la venta de animales vivos dentro del Mercado Sonora, en concordancia con la legislación local en materia de protección y bienestar animal, que desde hace tiempo prohíbe esta actividad en mercados públicos y en la vía pública.
Aunque el cierre de los locales marca un cambio significativo en uno de los espacios comerciales más emblemáticos de la capital, el problema no ha desaparecido por completo. Autoridades y colectivos animalistas han advertido que persisten intentos de comercialización clandestina, principalmente en las inmediaciones del mercado, lo que ha obligado a reforzar la vigilancia y los operativos de supervisión en la zona para asegurar el cumplimiento de la sentencia.












