
Una tradición suspendida por primera vez en décadas
La tradicional romería navideña que cada diciembre ocupaba un tramo del Paseo de la Reforma no se realizará en 2025. El evento, que solía instalarse del 6 de diciembre al 6 de enero entre la Estela de Luz y Avenida Juárez, queda oficialmente cancelado debido a decisiones administrativas y preocupaciones ciudadanas sobre su impacto urbano.
Las autoridades informaron que ya se analizan alternativas para reubicar a los comerciantes indígenas que participaban en la romería, quienes representan diversas comunidades artesanales del país.
Impacto en comerciantes y artesanos
La suspensión afecta a cientos de artesanos para quienes esta feria era una de sus principales fuentes de ingresos anuales. De manera provisional, el gobierno capitalino propuso trasladar a más de mil comerciantes al Zócalo de la Ciudad de México durante la temporada decembrina.
Sin embargo, varios grupos han manifestado su inconformidad, enfatizando que la romería no solo tenía un valor económico, sino también cultural y simbólico para las comunidades originarias que ahí se congregaban.
Razones detrás de la cancelación
La decisión deriva de un aumento en las quejas vecinales sobre saturación de espacios públicos, ruido excesivo, acumulación de basura y problemas viales durante la temporada. También se consideró la falta de regulación sobre la cantidad de puestos y juegos mecánicos, que cada año incrementaban en número y extensión.
Organizaciones indígenas señalan que la medida se tomó sin una consulta amplia y que vulnera su derecho al trabajo, además de afectar una tradición que ha perdurado durante años en la capital.
¿Habrá alternativas navideñas en la CDMX?
Mientras se define una sede permanente, las autoridades han planteado opciones para preservar la actividad comercial y artesanal: ferias en distintas alcaldías, mercados temporales en explanadas públicas y una posible reestructuración de la propia romería bajo un modelo más regulado.
Pese a ello, muchos comerciantes temen una caída significativa en sus ventas, ya que la exposición y flujo turístico de Reforma es difícil de replicar en otros puntos de la ciudad. El futuro del evento dependerá de los acuerdos que se logren entre gobierno, vecinos y representantes de comunidades indígenas.












