La Secretaría de Turismo de México anunció un avance histórico para Tulum: la creación y apertura de accesos públicos dentro del Parque del Jaguar, un proyecto impulsado por Josefina Rodríguez (titular de SECTUR) y Mara Lezama, gobernadora de Quintana Roo.
El objetivo es claro: garantizar que las playas —consideradas patrimonio nacional— sean realmente accesibles para todas y todos, no solo para quienes se hospedan en complejos privados.
Este esfuerzo responde a una demanda creciente por la recuperación de espacios costeros que durante años fueron restringidos por desarrollos turísticos, limitando el paso a residentes y visitantes.
Un proyecto con visión social y ambiental
El Parque del Jaguar, una de las iniciativas de conservación más importantes de la región, contempla más de mil hectáreas destinadas a proteger especies emblemáticas, preservar la selva y regular el crecimiento urbano.
La apertura de accesos públicos forma parte de esta visión integral, en la que el turismo sostenible y la justicia social van de la mano. Los nuevos accesos permiten a las familias locales y turistas llegar a las playas sin pagar tarifas ni depender de negocios privados, fomentando un uso responsable de la zona protegida.
Compromiso con el turismo inclusivo
Durante la ceremonia de apertura, Rodríguez y Lezama destacaron que estas acciones reflejan el compromiso del Gobierno de México con un turismo más inclusivo, ordenado y sustentable.
El bienestar de las comunidades locales es un eje central: se busca que el desarrollo turístico no solo beneficie a grandes hoteles, sino también a la población que vive del sector.
Además, se anunció que el parque contará con señalización, infraestructura básica, vigilancia y programas educativos para evitar el deterioro ambiental y promover prácticas responsables entre los visitantes.
Un modelo para otros destinos
La iniciativa en Tulum podría convertirse en un referente nacional, especialmente en zonas costeras donde el acceso al mar se ha visto limitado. SECTUR adelantó que se trabaja con otros estados para replicar este modelo que equilibra el desarrollo turístico con el respeto al territorio y los derechos de la ciudadanía.
El mensaje es contundente: las playas de México son de uso público, y su conservación depende tanto de quienes las visitan como de quienes las administran.
Un paso hacia un turismo más justo
La apertura de los accesos en el Parque del Jaguar marca un avance significativo hacia la democratización del espacio natural, permitiendo que miles de personas disfruten de la belleza de Tulum sin barreras artificiales.
Con esta medida, el Gobierno reafirma que el turismo del futuro debe ser más equitativo, transparente y respetuoso con el medio ambiente.


