
McDonald’s enfrenta una demanda colectiva presentada ante un tribunal federal de Chicago en la que consumidores acusan a la compañía de participar en un esquema para coordinar los precios de sus productos mediante algoritmos y herramientas relacionadas con inteligencia artificial.
La empresa rechazó las acusaciones y aseguró que la IA no determina los precios de sus hamburguesas ni del resto de los productos de su menú.
Demanda plantea posibles violaciones antimonopolio
Los demandantes sostienen que McDonald’s habría infringido la legislación federal estadounidense al coordinar información entre restaurantes propios y franquiciados independientes.
Según la acusación, determinados algoritmos habrían sido entrenados utilizando información comercial no pública para apoyar decisiones sobre precios.
El grupo demandante afirma representar potencialmente a millones de consumidores que adquirieron productos de McDonald’s.
La denuncia sostiene que negocios independientes deberían determinar sus precios de manera individual y argumenta que habría existido un acuerdo de coordinación desde 2019.
McDonald’s rechaza que la IA establezca sus precios
La compañía calificó las acusaciones como especulativas y sostuvo que sus franquiciados mantienen independencia para establecer los precios de los productos.
McDonald’s aseguró que no existe una regla corporativa que determine cuánto debe cobrar cada restaurante por una Big Mac u otros productos.
La disputa legal deberá ahora establecer si las herramientas tecnológicas utilizadas por la compañía constituyen únicamente sistemas de apoyo comercial o si existió algún mecanismo que pudiera afectar la competencia entre establecimientos.
Algoritmos de precios generan mayor escrutinio
El caso se produce en momentos en que reguladores y consumidores analizan con mayor atención el uso de inteligencia artificial para establecer o recomendar precios.
Empresas de diferentes industrias utilizan algoritmos para estudiar demanda, costos, comportamiento del consumidor, inventarios y competencia.
El uso compartido de datos entre compañías independientes puede, sin embargo, generar cuestionamientos regulatorios cuando existe la posibilidad de coordinar precios.
La demanda contra McDonald’s se encuentra todavía en proceso judicial y las acusaciones no representan una determinación definitiva de responsabilidad.












